COVID-19: LAS NUEVAS MENTIRAS DEL RELATO SOCIALISTA (II)

COVID-19: LAS NUEVAS MENTIRAS DEL RELATO SOCIALISTA (II)

  • Posted by Qveremos
  • On 29th abril 2020
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  • Cifra_de_muertos_coronavirus, Mentiras Gobierno, Relato Coronavirus

Actualización a 29 de abril de 2020:

Hace tres semanas que se publicó la versión original de este artículo sobre las mentiras del relato socialista. En este tiempo ha quedado patente la absoluta incapacidad del Gobierno para gestionar la crisis del coronavirus. Al  tiempo que ha aumentado de forma significativa su descaro para mentir, engañar y ocultar.

Si el Gobierno dedicase a la gestión los esfuerzos que empeña en el relato, quizá no seguiríamos encerrados en nuestras casas, con decenas de miles de muertos (ni siquiera sabemos cuántos con certeza), el sistema sanitario sobrepasado y la economía en caída libre.

Pero vayamos por partes:

Foto Diario 16

FALTA DE MEDIOS

A la falta de medios y la incapacidad del Gobierno para suministrarlos desde un inicio se ha añadido un absoluto descontrol de la situación y una falta de transparencia más propia de regímenes comunistas.

  1. Respiradores: 
    1. El Gobierno tardó más de una semana en pedirle respiradores a la única empresa que los fabrica en España, a pesar de que el mercado internacional llevaba días colapsado y los importadores habían advertido de que las comunidades autónomas no lograban conseguir unidades. Parece ser que se tardarán todavía varias semanas (finales de mayo) en recibir las 5.000 unidades que le encargaron a las empresas que detalla “El Confidencial”. 
    2. «El affaire turco”: En un primer momento pareció que Turquía había requisado unos respiradores destinados a Castilla la Mancha y Navarra, que habían  comprado los materiales en China para que los aparatos fueran montados en Turquía. Después, según lo que el propio Gobierno decía era resultado de las gestiones diplomáticas, los respiradores sí pudieron salir hacia España, después de estar retenidos en Turquía durante más de una semana. Al final, resulta que esos respiradores son de mala calidad y no sirven, según indica la propia Asociación Castellano-Manchega de Anestesia, que en una dura carta dice: “consideramos inadmisible que se informe a la ciudadanía de que se han adquirido respiradores de cuidados intensivos. Tal afirmación pone en entredicho nuestra capacidad de juicio al afirmar lo contrario y provoca el rechazo de los profesionales. Podemos aceptar y bregar con las situaciones dictadas por la necesidad y la impotencia, pero no con la maledicencia ni con la falsedad que nos haga parecer incompetentes o condescendientes”.
  2. Mascarillas:
    1. El Gobierno se vio obligado a retirar un lote de mascarillas defectuosas compradas en el bazar chino. Sin embargo, no contento con este fiasco, ha acudido al mismo proveedor en reiteradas ocasiones para adjudicarle contratos por un precio de 116 millones de euros. Hasta tal punto llega la total desorientación del Gobierno que ha terminado aceptando comprar productos no homologados en China, eximiendo a ésta de responsabilidad por no cumplir los estándares. Se pregunta uno para qué sirve el material no homologado si no es para hacerse la foto o para sacar notas de prensa, porque proteger, no protege. 
    2. El problema no queda una mera cuestión de desabastecimiento, sino que afecta directamente a los profesionales sanitarios que utilizaron esas mascarillas antes de que se advirtieran su mala calidad. Consecuencia: más de mil sanitarios aislados hasta poder saber si se han contagiado. Los mismo ha sucedido con trabajadores de los servicios funerarios. Esto es gravísimo, no sólo por el riesgo para ellos, sino porque supone detraer personal de la primera línea, con la consiguiente sobrecarga de los demás y la imposibilidad de atender a la situación como debería.
    3. Añadan a eso que el Gobierno vetó el 2 de marzo vender mascarillas a las comunidades, y que  prohibió suministrar a hospitales en el primer intento fallido de centralizar compras.
    4. El descontrol ha obligado al Gobierno a fijar el precio de las mascarillas, eso sí, dos semanas después de que el Consejo General de Colegios Farmacéuticos advirtiera de esa necesidad. Tarde y mal. De hecho, tan mal que ha terminado provocando un colapso del mercado y castigando a las farmacias, que son uno de los elementos esenciales para un sistema sanitario eficaz y actúan en primera línea contra la pandemia.

Además, resulta que el Gobierno no sólo se está dejando embaucar en el bazar chino, sino que está contratando (con absoluta falta de transparencia) con empresas de dudosos antecedentes. Y eso, cuando es posible acceder  a algo de información (la que se filtra), pues de otro modo el Gobierno no suministra absolutamente ninguna información que permita el control ciudadano de su gestión.

Ahora el Gobierno trata de recuperar el dinero malgastado en los 640.000 test defectuosos, pero eso sí, sin decir cuánto dinero es, ni quién es el intermediario. Más informaciones revelan, además, que esos test se compraron con un sobreprecio de casi el cuádruple de lo que test del mismo tipo (hemos de asumir que fiables) deberían costar. La falta de test está obligando, incluso a que algunos profesionales tengan que pagarlos de su bolsillo (recordemos que desde la declaración del estado de alarma todas las policías están bajo el mando único del Ministerio del Interior).

CAOS EN LA GESTIÓN Y RELATO

Esta absoluta descoordinación no se da sólo en el ámbito de las compras y suministro de material, sino también en el de aprovechamiento y utilización del que existe:

  • Más de 2.000 camas de UCI se quedan sin utilizar, pese a que el sector privado las tenía a plena disposición de los enfermos que las hubieran podido necesitar.
  • Caos en el reparto de mascarillas: una de las principales recomendaciones para atajar los contagios es la utilización de mascarillas, pero el caos en el reparto en Madrid ha provocado que miles de usuarios del transporte público se queden sin ella. Quizá premiar a un director de campaña con una posición clave como la de Delegado del Gobierno en Madrid contente a los pesebristas del partido, pero desde luego de poco sirve a los ciudadanos de Madrid. Pese a todo, el Gobierno quiso convertir el reparto de mascarillas en un acto de propaganda

Además, el Gobierno sigue tratando de ocultar su lamentable gestión desde el inicio de la pandemia, y en particular la incidencia de las manifestaciones del 8-M en su propagación. Pero incluso con los pocos datos disponibles, la gestión del Gobierno resulta calamitosa: la Federación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) es contundente al señalar que si el Gobierno hubiera tomado la decisión de confinar a la población una semana antes del 14 de marzo, cuando efectivamente se declaró el estado de alarma, la cifra de muertos en España se habría reducido a un tercio y la de los infectados, en más de un 80%. De hecho, la gestión del Gobierno es tan calamitosa que un informe internacional la sitúa como la peor del mundo.

Sin embargo, al PSOE lo que realmente le preocupa es el relato. Hasta tal punto preocupa a la izquierda dominar el relato que oculta el dolor de las víctimas y ordena a sus alcaldes no mostrar duelo.

EL SECTOR PRIVADO AL RESCATE

Las deficiencias del Gobierno han podido ser suplidas parcialmente por el sector privado, cuando ha podido y no se ha visto impedido por el propio sector público al que trataba de ayudar:

  • Inditex: “sin Inditex, no habría habido mascarillas en España durante los primeros ocho o nueve días de la crisis”, asegura a ABC una voz relevante de la Administración. La misma noticia continúa destacando que “desde que se decretó el estado de alarma y hasta el pasado 3 de abril, Inditex reconocía haber transportado 35 millones de unidades de material sanitario (mascarillas, respiradores, batas, etc.) para distintas administraciones públicas en diez convoyes. Mantiene abierta una ruta semanal desde el país asiático, y sin aparentes problemas de aduanas para cargar sus aviones, al contrario que el Ministerio de Sanidad, que ha visto paralizada mercancía en origen por falta de autorizaciones, cuando no directamente extraviada. ¿Por qué lo que al Gobierno de España se le atraganta para una multinacional como Inditex es una tarea aparentemente sencilla?” También en “El Confidencial” lo ponen negro sobre blanco, al destacar que “Inditex salva al Gobierno al transportar 457 M en material de Sanidad en lo peor del covid”. Esto, sin contar la fabricación de batas y otro material por Inditex (y otras empresas del sector textil).
  • Cofares (la mayor distribuidora farmacéutica de España por cuota de mercado) ha logrado cerrar una operación comercial para traer 180 millones de mascarillas.
  • Mientras, empresas del sector de bebidas alcohólicas se han puesto a fabricar geles hidroalcohólicos (p.ej. Pernod Ricard España, González Byass o Damm), grandes factorías fabrican respiradores (p.ej. Seat) o proporcionan el material para poder fabricarlos (p.ej. Decathlon).

Todo esto, cuando el Gobierno les deja y no se dedica a la confiscación de test y de equipos de proteccióncon la consiguiente incertidumbre de las empresas y riesgos para sus trabajadores.

CIFRAS FALSAS

Parte de la batalla por el relato se da en el campo de los datos. Las funerarias no se cansan de advertir de ello, pero cada vez son más las noticias acerca de los datos falsos que suministra el Gobierno, hasta el punto de que los propios tribunales se rebelan contra la forma de presentar los datos del Gobierno.

Con unas cifras escalofriantes de más de 20.000 muertos en el momento de escribir estas líneas (como la población de Algete, Loja o Calatayud), es posible que no se estén computando hasta 10.000 más, lo que nos llevaría a unos 30.000 muertos: más o menos lo que toda la población de Salt, Coria del Río, Valdepeñas o Durango. A pesar de todo con las cifras oficiales España ya es el país con más muertos y contagiados por millón de habitantes.

Que los datos del Gobierno son falsos lo asume la prensa ya con naturalidad, haciendo cálculos alternativos de las cifras que deberían ser reales: “en España, entre el 16 de marzo y el 21 de abril de 2020, murieron 68.666 personas de todas las causas. Lo normal es que entre estas dos fechas hubieran muerto 41.076 personas. Ha habido, por tanto, un 67% de muertes más de las esperadas, según los datos del Sistema de Monitorización de Mortalidad diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).” Otros medios dicen que las cifras de Sanidad dejan fuera un tercio de las muertes por coronavirus.

A ello debemos añadir el cambio de metodología, que ha introducido más caos en una gestión que ya antes era un completo guirigay. Hasta seis cambios de metodología en un mes. Como dicen les Luthiers: si no puedes convencerlos, confúndelos. No crean, además, que esto se debe a la intención del Gobierno de ajustarse cada vez más a la realidad, sino a que así pueden apoyarse en esos “datos” para decir mentiras tan flagrantes como que hay más recuperados que contagiados, o que hay más altas que nuevos casos.

Lo del Gobierno, por tanto, no es mera incompetencia, es pura manipulación. De hecho, los datos que proporciona el Gobierno son tan poco fiables que los científicos han terminado por dejar de usarlos.

Y en medio de todo ello, el Gobierno ha cerrado el Portal de Transparencia, por lo que no se puede controlar externamente qué datos está utilizando el Gobierno ni cómo, ni cómo el cambio de metodología debería afectar a los datos anteriores (lo que se conoce como “retro-fit”).

1 Comment

Manuel Zayas Arancibia
¿Cuándo en su triste historia el PSOE no ha actuado en contra de la nación?

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