¡Qveremos negociar!

¡Qveremos negociar!

  • artículo 155, Cataluña, Negociación

El martes 10 de octubre de 2017, se consumó la traición de la Cataluña independentista: el presidente Puigdemont proclamó -o no proclamó- la independencia, suspendió lo que no había proclamado, y firmó la no-proclamación. Juego infantil de palabras con el que trató de ganar tiempo, y seguir desafiando a España, al Estado y al conjunto de los españoles.

Al día siguiente, el Gobierno catalán pidió “día, lugar y hora” al presidente Mariano Rajoy para “negociar”. ¿Qué hay que negociar nos preguntamos? Es evidente que el gobierno catalán quiere negociar la fecha para un nuevo referéndum, esta vez legal, lo cual es inaceptable y contrario a la Constitución.

La Cataluña mayoritaria (y hasta hace poco silenciosa), la que se manifestó el domingo de forma mutitudinaria para defender la españolidad de Cataluña, trasladó un mensaje claro a nuestros políticos: basta ya de considerar que los verdaderos catalanes son los nacionalistas. Basta ya del abandono en el que los catalanes no separatistas se encuentran.

Parafraseando al propio Gobierno catalán, para lo único que hay que buscar “día, lugar y hora” es para suspender la autonomía de Cataluña, para poner a los sediciosos ante los tribunales y para acabar con esta pantomima que es tratar de destruir la soberanía nacional, que reside en el pueblo español, como se reconoce desde hace casi 40 años en la Constitución Española (artículo 1.2. CE).

Una vez producida la entrada de los responsables de este proceso en prisión, el Estado debería abrir un proceso de negociación, ahora sí, pero no una negociación con las Autonomías “de tú a tú”, como proclaman los independentistas, sino una negociación con los españoles, que ostentan la verdadera soberanía.

Todo este proceso que estamos sufriendo de intento de destrucción de España nos tiene que hacer reflexionar sobre el modelo territorial y las prebendas que las Comunidades Autónomas han ido acumulando durante años y años de cesiones y concesiones por parte de todo tipo de Gobiernos. Ha llegado el momento de replantearnos el modelo que qveremos para España, con el fin de que nos permita vivir en paz y en libertad, salvaguardando la unidad nacional.

Es por ello que qveremos negociar. Por supuesto que qveremos. Qveremos negociar la recuperación de la competencia de educación por parte de la Administración General del Estado en todo el territorio nacional. Qveremos negociar la eliminación de las Fuerzas de Seguridad Autonómicas, que, como han demostrado los Mossos estas semanas, sirven a los sediciosos en vez de a la patria. Qveremos negociar el cierre de “pseudo-embajadas” en el exterior. Qveremos negociar la balanza comercial, porque más allá de eslóganes nacionalistas como “España ens roba”, qveremos construir un Estado que proteja a las personas de la misma forma, con independencia de su origen, porque todos los españoles debemos ser iguales ante la Ley.

Sr. Mariano Rajoy, qveremos negociar. Tenemos la obligación moral de hacerlo. España debe aprovechar este momento histórico para reordenar el modelo territorial y competencial y para fortalecer España. Para recuperar España. Para defender España. Ahora, sí, ahora.

 

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