Colombia, primeros días del gobierno de Iván Duque

Colombia, primeros días del gobierno de Iván Duque

  • Posted by Qveremos
  • On 4th octubre 2018
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  • Colombia, FARC, Iván Duque, Venezuela

El pasado 7 de agosto tuvo lugar en Colombia la posesión del Presidente Iván Duque. Su elección se realizó en un ambiente de altísima polarización reflejada en los resultados electorales de la segunda vuelta: 54% de los electores votaron por el Presidente Duque y 42% por el candidato Gustavo Petro. En dichas elecciones estaba en juego una visión de país, donde el Presidente Duque representaba un apoyo firme a la economía de mercado. Por su parte, Gustavo Petro, anterior guerrillero del grupo denominado M-19, representaba una amenaza populista donde el Estado tomaría tentáculos que ya se creían superados y que se hicieron presentes en sus propuestas de campaña que incluyeron la creación de un “banco público de economía popular” y la promesa de compra de tierras con títulos de deuda, lo que para muchos empresarios recordó el famoso “exprópiese” de Hugo Chávez.  Lo cierto es que se trataba de dos modelos antagónicos sobre el funcionamiento del país. La sociedad civil, en unas elecciones con el más alto caudal electoral de nuestra historia, optó por el primer modelo.

Tras cumplirse un mes de gobierno del Presidente Duque, hemos visto un gobierno en búsqueda de consensos que tienen como objetivo vencer la polarización mencionada. En particular, hemos visto una sólida voluntad de renovar la clase política, bajo el liderazgo de un presidente con tan solo 42 años. Esa voluntad de tender puentes se ha materializado en nombramientos de personas en el gobierno que no coinciden necesariamente con la ideología del Centro Democrático, partido al que pertenece el Presidente, así como en la búsqueda de caminos institucionales de diálogo con las otras dos ramas del poder público.  También se ha materializado con los anuncios del gobierno de que honrará el acuerdo de paz suscrito por el anterior gobierno con las FARC sin perjuicio de que buscará que se realicen una serie de ajustes que impidan la impunidad que caracteriza al acuerdo alcanzado. Finalmente, cabe destacar que la agenda del Presidente Duque está llena de visitas a las regiones oyendo a la sociedad civil, de la que se había alejado el anterior gobierno, para de esta forma conocer de primera mano sus preocupaciones e intereses. Este espíritu conciliador, para un gobierno que no cuenta con mayoría parlamentaria, será fundamental para sacar adelante las reformas en materia de justicia, salud, finanzas públicas y educación, que tanto necesita el país. Está claro que la inequidad y la debilidad institucional de nuestro país, especialmente afectado por la corrupción, requieren de un líder que busque consensos y tienda puentes sólidos. La solución a nuestros flagelos no puede ser un líder populista que busque fracturar a nuestra sociedad, sino un líder incluyente que busque unirla.  

Ese espíritu de diálogo y búsqueda de consensos que celebramos muchos de sus electores, no coincide, afortunadamente, con la aproximación dada por el nuevo gobierno a sus relaciones con los países vecinos que no comulgan con la democracia. En un acto de valentía, el pasado 27 de agosto el Presidente Duque oficializó la salida de Colombia de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) que se había convertido en un organismo internacional cómplice de las intransigencias y arbitrariedades de la dictadura Venezolana. Esta misma valentía fue la que caracterizó al Presidente Duque, cuando siendo aún Senador, denunció en julio de 2017 a Nicolás Maduro ante la Corte Penal Internacional por delitos como tortura, asesinato, persecución a un grupo poblacional y arrestos masivos, entre otros. Ahora, como Presidente, será cuestión de meses para que retome las acciones ante la Corte Penal Internacional en contra del dictador Maduro.

Esta búsqueda de consensos en el marco de la institucionalidad para vencer la polarización interna, y la firmeza mencionada para hacer frente a la dictadura venezolana, son el tipo de liderazgos que la región latinoamericana necesita de forma imperiosa. Esperamos que la gestión que realice el Presidente Duque en los cuatro años que le quedan por delante sean un ejemplo para nuestra región y un contrapeso relevante para esa amenaza que nos lleva perjudicando desde aquellas desafortunadas elecciones de 1998 que eligieron a Hugo Chávez Frías como presidente de nuestra siempre amada, y hoy muy maltratada, Venezuela.

 

Felipe Quintero, Abogado

1 Comment

Miguel
Gran artículo, Felipe y amigos de Qveremos. Latinoamérica no puede permitirse más Chaves u Ortegas. La duda que me queda es si dentro de 4 años y con un 42% de votos a día de hoy, Colombia podrá zafarse de Petro. Y no tengo claro que no... Esa es la mala noticia de estos comicios de 2018. Apunten y estén atentos, amigos colombianos. Que estos socialista-terroristas destrozan el pais.

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